La belleza deslumbra, seduce y a veces nos hace actuar de la manera equivocada.

De niños vemos a las burbujas como algo fantástico y muy divertido. Parece mágico que con un poco de líquido jabonoso y un algo de aire podamos hacer algo tan increíble. Solo que de adultos las burbujas no son asociadas a esa imagen divertida que teníamos de niños, nos dicen que cuando hay una burbuja algo malo pasará con nuestra economía.

Esta última burbuja de la que les hablo, es entendida como una especie de crecimiento que se da en un sector de la economía en la que los precios comienzan a subir tanto, que los bienes o los servicios que los respaldan no pueden sostener ese crecimiento. Se infla como una burbuja e inexorablemente llegará el momento en el que explote y con esa explosión se afectará lo que tenga a su alrededor, su onda expansiva tendrá repercusiones en aquellas economías que se relacionen con la parte afectada con lo que su impacto se hace mayor.

Es bueno saber que siempre que haya una burbuja, habrá una explosión y esto básicamente sucede porque los gobiernos no toman las medidas a tiempo para evitar que una acción de estímulo para activar a una economía termine por afectarla más adelante. El gran problema con esto es que los efectos de la explosión de la burbuja, dejan a las economías y a los países en peores condiciones al momento en el cual comenzaron con el estímulo. Es como tomar un remedio para aliviar un dolor de una pierna en el corto plazo; pero que terminará costándote una amputación de esa misma pierna en el largo plazo. Así tu situación después del colapso será aún peor que en el momento en el que comenzaste a aliviar el problema.

burbuja

La crisis tuvo varios focos, ya en 2007 España estaba viviendo una situación casi insostenible y el impacto de la crisis de los subprimes en Estados Unidos terminó por darle el toque que faltaba al desastre, las hipotecas habían sido dadas a personas sin un historial crediticio que las respaldara, las personas favorecidas solo tuvieron una alegría de tísico, se hicieron de una propiedad que más adelante no podrían pagar, haciendo con su dinero que muchos banqueros obtuvieran grandes ganancias.

Cuando una hipoteca para comprar una vivienda no cuenta con el respaldo de un buen análisis financiero, es seguro que terminará en desastre, no se trata de buena fe, ni de ganas de honrar el compromiso, se trata de capacidad de pago ¿Por qué razón un banco le daría un préstamo con hipoteca a alguien que no podrá pagar? ¿Y cómo puede hacerlo si el Estado tiene reglas que permiten evitar que los consumidores se vean afectados? ¿Quién protege a los consumidores? La respuesta es bastante sencilla, no debería ser; pero lo es, hay una frase sabia que dice: dios te dice cuídate que yo te cuidaré. Y la mejor manera de cuidarse es que nos informemos bien, por eso la importancia de considerar una buena asesoría en materia de créditos hipotecarios para su concesión o reclamación.

bolsillo vacio

Los créditos hipotecarios son muy buenos; pero de no tener cuidado puedes estar echando a la basura el capital ahorrado durante toda tu vida, es muy importante considerar nuestra verdadera capacidad de pago, no la que el banco me diga, sino la que yo realmente esté consciente que pueda pagar, si eso está en sintonía con lo que indica el banco, genial; en caso contrario; no es bueno ilusionarse, vivir una fantasía que solo durará probablemente poco tiempo. Evalúa tus opciones, porque lo más seguro es que vivas muchas burbujas más; pero no de las divertidas como cuando eras niño; sino de las catastróficas como la vivida en España entre 2007 y 2015.